Estudiante de Enfermería UOH realizó pasantía en gestión clínica y calidad en San Lorenzo
La experiencia formativa acercó a Javiera Román Noriega a procesos de seguridad del paciente, coordinación entre equipos y acompañamiento durante la atención en un centro de diagnóstico.
· Rancagua
En el marco del convenio de colaboración entre la Universidad de O’Higgins (UOH) y San Lorenzo Centro de Diagnóstico, Javiera Román Noriega, estudiante de quinto año de Enfermería, realizó una pasantía en la sucursal Rancagua que finalizó a principios de septiembre.
La actividad estuvo orientada a profundizar sus conocimientos sobre gestión clínica y calidad en los procesos de atención en salud. Durante su internado que duró dos semanas, se hizo parte de diferentes actividades junto a la enfermera de calidad y conoció el funcionamiento de distintas áreas clínicas y administrativas del centro.
“Al hacer esta pasantía junto a la enfermera de calidad, pude mirar de forma mucho más detallada cada proceso: desde la creación o modificación de protocolos hasta verificar que todos los procedimientos se ejecuten correctamente”, explicó.
Protocolos y seguridad del paciente
Durante su paso por áreas como escáner y PET-CT, la estudiante observó las verificaciones que forman parte de determinados procedimientos, especialmente cuando se requiere la administración de medios de contraste o fármacos.
Entre estas acciones se encuentran la validación de antecedentes del paciente, revisión de encuestas, confirmación de alergias, verificación de premedicación e información asociada al procedimiento.
Para Javiera, conocer estas etapas permitió llevar a la práctica contenidos sobre gestión y acreditación que anteriormente había abordado desde una perspectiva más general durante su formación universitaria.
“El proceso principal de calidad es que cada usuario tenga una atención oportuna, respetuosa y estandarizada en base a esos protocolos”, señaló.
Acompañamiento durante la atención
La pasantía también permitió a la estudiante acercarse a la atención de pacientes oncológicos en el área de PET-CT, donde observó la importancia de la comunicación y el acompañamiento durante el proceso diagnóstico.
“Los pacientes pueden venir asustados, con dudas o esperando conocer cómo ha evolucionado su diagnóstico. El enfermero de la unidad a cargo me enseñó que deben recibir la atención más digna y acompañada posible”, relató.
Durante estas atenciones, Javiera se presentaba ante los pacientes, solicitaba su autorización antes de realizar procedimientos y respondía sus inquietudes junto al equipo.
La experiencia también modificó su percepción sobre algunas tareas que inicialmente podía asociar principalmente con funciones administrativas.
“Uno a veces ve lo administrativo solo como confirmar la hora o revisar la encuesta, pero comprende que detrás hay un cuidado humanizado”, indicó.
Según explicó, entregar información y responder dudas también puede contribuir a que el paciente enfrente su atención con mayor tranquilidad.
Coordinación entre equipos
Otro de los aspectos observados durante la pasantía fue la relación entre los distintos profesionales y áreas que participan en la atención.
Enfermería, TENS, tecnólogos médicos y personal administrativo cumplen funciones diferentes que deben coordinarse durante las distintas etapas de un procedimiento.
“Pude ver que entre el personal hay una relación muy cercana y un apoyo constante entre pares”, señaló Javiera.
La estudiante observó además que las áreas clínicas y administrativas se articulan para dar continuidad al proceso de atención, desde las etapas previas al examen hasta las indicaciones posteriores.
Aprendizajes para su formación profesional
Al término de la pasantía, Javiera identificó la relación entre gestión y atención directa como uno de los aprendizajes que espera incorporar a su futuro ejercicio profesional.
“Mi aprendizaje principal es intentar unificar el área de gestión con la gestión del cuidado y el trato con los pacientes”, sostuvo.
La estudiante valoró además la posibilidad de conocer ámbitos de desempeño profesional que anteriormente no había explorado en profundidad, especialmente aquellos relacionados con imagenología, gestión y calidad.
“Fue una práctica corta, pero muy provechosa, donde descubrí áreas que me gustan mucho más de lo que creía”, concluyó.
La experiencia se desarrolló como parte del convenio de colaboración entre la Universidad de O’Higgins y San Lorenzo Centro de Diagnóstico, marco que permite vincular la formación académica de estudiantes de Enfermería con procesos reales de gestión clínica, calidad, seguridad y atención de pacientes.